viernes, 22 de febrero de 2013

¿De qué hablamos pues cuando hablamos de sujeto? El término ha sido ocupado -como se ha expuesto- por distintas disciplinas (lingüística, sociología, filosofía, literatura, entre otras) de los modos más diversos . Sin embargo, la preocupación por la validez de estas construcciones disciplinarias del sujeto —la crisis, fragmentación, ocultamiento— exige una revisión y un cuestionamiento que conduzca a reconocer las propias instalaciones en función de las producciones discursivas.


 Por otra parte

“[…] ante la ambigüedad, inmediatez y sensualidad de la producción artística, el ejercicio  de poner en texto lo hecho por el artista ofrecía la garantía de que por lo menos alguien  había hecho un trabajo. La traducción de la obra de arte a la lógica y rigor de un texto tenía  múltiples objetivos y para un tipo de público, determinado por una ley de mercadeo, el  curador, casi con la misma rapidez del periodista, producía algún tipo de texto: texto para  un catálogo, texto para la exposición, texto para la historia, texto para la prensa, texto para  un acta de jurado, texto en un idioma extranjero, texto para una conferencia, texto para la
institución, texto para la pedagogía, texto para la sociología, texto para una carta de  recomendación, texto para autentificar una obra,… una amplia gama que cumplía siempre  con el tácito deber de publicitar: hacer público y formar un público para lo obra.”

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