El Rey Richard II de Inglaterra (1367 – 1399) tenía un gusto por la
buena comida inigualable, entre los manjares con los que solía
deleitarse habitaban todo tipo de comidas e ingredientes que, muchas
veces, mandaba a traer especialmente de su lugar de origen por
emisarios. También así su staff de cocineros era formidable, entre ellos
trabajaban los mejores profesionales del reino. Esto llevó a que
gradualmente fueran adoptando técnicas y recetas que, en pos de
complacer a su Rey, fueran aptas a su gusto. Es así que en 1390
presentan un manuscrito con aproximadamente 250 recetas y técnicas de
cocina. Curiosamente el manuscrito es el primero, en idioma Inglés, en
mencionar la existencia del aceite de oliva o la utilización de recetas
con ingredientes tales como ballenas y elefantes.
“Aprobación y consentimiento por los maestros de la medicina y la filosofía que componen su -refiriéndose a Richard- Corte”.
Se preguntarán por qué tan singular mención. En la Edad Media la
medicina y la cocina estaban fuertemente ligadas, muchas plantas y
pócimas eran utilizadas para sanar pacientes y además se tenía un temor
muy grande a los venenos. Mencionar la aprobación de los hombres de
ciencia de la corte significaba dejar claro que ninguna de las recetas
era mortal o perjudicial.
Otro de los detalles importantes es el observar la compleja elaboración
de algunos platos orientados especialmente a la Corte. Se mencionan
centros de mesa hechos de frutas representando batallas navales,
personajes históricos y hasta figuras tamaño real de los nobles.
Como nota de color Richard II también fue el inventor del pañuelo y
además fue la primer victima de La Guerra de las Rosas entre los York y
los Lancaster.
sábado, 4 de agosto de 2012
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