viernes, 12 de agosto de 2011

Delirios agoncitados por la atracción fatal: Babaluma




Auream quisquis mediocritatem
Diligit, tutus caret obsoleti
Sordibus tecti, caret invidenda
Sobrius aula

El abismo llega en nuestra propia canibalización carnal, dejamos atrás los momentos comúnes para fagocitar en una sóla dirección, y nos preguntamos si es arriesgado mantener el bastión, o es inebitable sostener el mismo, la maldición y la tormenta acechan una detrás de la otra, tan pegadas ambas que se hacen indibisibles o imperceptibles en el ojo humano. Ha caido la conexxxión.
Parece que el mal rayo que parta el broadband sigue el curso al final del Orinoco,

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