jueves, 8 de diciembre de 2011

ESCRITO POR PARALELO 45º 25' N. AMIGOS Y BUENOS ARTISTAS, CREIA QUE ERAN PERROS FLAUTA Y SON MAS BIEN BIZARROS SIN SABERLO.



De la Quadra Salcedo es una de esas figuras que sin darme cuenta ha estado siempre presente en el imaginario de mi infancia, desde que le vi en blanco y negro luchando con la anaconda, y posteriormente según fui conociendo cosas sobre él sin buscarlas expresamente, como que hubo que cambiar dos veces el reglamento olímpico sobre lanzamiento de jabalina porque arrasaba con el giro característico del lanzamiento de la barra vasca, o su primer trabajo de reportero en la Guerra del Congo donde estuvo apunto de morir, el tiempo que se pasó de ballenero en la Isla de Robinsón Crusoe, .... A falta de verdaderos exploradores españoles posteriores a la Conquista de América, mis modelos "reales" para una incierta futura vida adulta eran DLQS, Félix RDLF , el escalador Pérez de Tudela (que vivía en el piso de abajo), Cousteau y Ramón y Cajal de quien mi padre decía que era originalmente el microoscopio de su padre, y además había una máscara mortuoria suya de arcillla en casa de mis abuelos maternos, que se ocuparon de añadir a la pandilla al Almirante Churruca de Galdós y a mi propio abuelo, a quien yo imaginaba de joven viviendo con sus amigos balleneros en una casa hecha de grandes costillas en la que los únicos asientos eran vértebras de ballenas y los vasos, colmillos de cachalote.

Un hijo de MDLQS, Rodrigo, fue durante un tiempo compañero mío de pupitre. Había vivido con su familia dos años en plena selva Amazónica y resultaba algo primitivo para un colegio tan pijo. Le recuerdo suspendiendo por la ventana a Garbancito (el niño más bajito de la clase y uno de sus mejores amigos) a quien tenía agarrado con una mano del tobillo. Otro día le colgó de un perchero cubierto con un abrigo, hasta que en mitad de la clase consiguió soltarse , apareciendo cuando todos nos habíamos olvidado de él. En otra ocasión desnudó a una chica que le había insultado y la dejó atada con una bufanda a un poste en pleno invierno.
Nuestro pupitre estaba dividido por una línea territorial dibujada con boli. La ley de Rodrigo y mía decía que mientras un trozo de brazo de cualquiera de los dos estuviera en el territorio del otro, teníamos derecho a clavarle el bolígrafo con todas nuestras fuerzas, o a quemarle con la punta del mismo calentada a base de frotarla durante mucho rato contra la mesa (salía humo, como cuando se marca a una vaca ). Lo más difícil era no gritar cuando te destrozaban el brazo, pero era divertido. Un día vino su padre a buscarle al colegio con un par de canoas rojas en la baca del coche, para bajar el Nilo con un amigo que luego atravesó el Atántico en una embarcación de diseño precolombino hecha de paja, y cuando volvió nos cambiaron de sitio. (Momento D´Amicis).

En Tinduf, un campamento de refugiados en el Sáhara argelino (un destino que se ha puesto de moda entre los españoles enrollados en los últimos años), Lola y yo, que habíamos ido allí para filmar un marathón por la causa saharaui, compartimos jaima con un equipo de dos técnicos y un periodista de Televisión Española que habían coincidido con el superreportero en algún momento de sus largas carreras y tenían un montón de historias sobre él. En una isla de La Polinesia alguien había olvidado la caja de los víveres y por delante quedaban unas semanas de hambre. D.L.Q.S, que se suponía que era la estrella, cedió la parte de la comida que le correspondía porque era capaz de sobrevivir ingiriendo cualquier porquería, insectos y gusanos incluídos. En Ulán Bator, consiguió que invitasen a comer a todo el equipo simulando una espectacular caída en la que arrastró todas las mesas y sillas del local (por lo visto esta era una de sus especialidades) .En Siberia, durante una competición internacional de 4X4 tipo Paris-Dákar, se las apañaba para tener pan recién hecho todas las mañanas traído en un 4L por el mismo panadero que cada día hacía lo que tanto tiempo costaba recorrer a los coches competidores. Le tuvieron que pedir que prescindiese del panadero porque los pilotos se sentían humillados. Llevaba una maleta con bragas y sujetadores para comerciar con los rusos. El cámara recordaba al reportero con los calzoncillos bajados mientras quemaba con un mechero a la máxima potencia una garrapata que tenía en un huevo, dejando un olor horrible de pelo y carne quemada.

Publicado por Paralelo 45º25' N

2 comentarios:

  1. Oye y los materiales suyos, la lista y todo eso, andate al loro que no sabes la que te espera. a ver si te va a parecer mal?

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