martes, 18 de octubre de 2011


menudo día. a eso de las cinco de la tarde terminé la sesión final de "zunga", el disco en línea realizado junto a francisco brugnoli para la bienal de cuenca. luego, me fui a postproducir el disco con pablo oyarzún al cual todavía no le encuentro título. y hace unas horas tuve una reunión sobre el estado de avance de las animaciones de djfassman y el trailer de "cagón y las argonautas". son las dos de la mañana y estoy a la espera de cómo quedó el trackeado de lo grabado hoy. me siento afortunado de haber tenido como mentor a brugnoli, durante trece años fui su asistente y testigo privilegiado de cómo se las arregló para hacer todas las cosas en las que anda metido, aún a pesar de todos. fue un destacado alumno de alberto pérez (mi primer mentor) y el más polémico ayudante de balmes durante los años sesenta. cuando recién inicié mis estudios artísticos y manifestaba qué me traía entre manos, un par de profesores me decían a manera de insulto que era un tal por cual igual que brugnoli. entonces no tenía idea que lo conocería y cómo nuestra empatía tejería una amistad a prueba de balas. confieso que es uno de los pocos con quien realmente puedo dialogar sobre arte. nuestra sociedad fue tan célebre que hasta el día de hoy corre un rumor que afirma que brugnoli y yo dejamos de trabajar juntos por un lío de faldas, algo que nos mata de la risa cada vez que recordamos dicha leyenda urbana. "zunga" estará disponible en línea desde el 11 de noviembre desde "bizarro 2.0" y "hacia un meridiano inquietante".

Billy, el pelo nutria, en el paso de drenaje


Lilith se quedó pasmada.
–¿Y me has dado eso?
–Sí. Quería ver cómo te ponía. Pensé que podría resultar muy
agradable para los dos.
–¡Oh, Billy, vaya truco que me has gastado! i Y yo que prometí a Mabel que iríamos al cine juntas! No puedo defraudarla; ha estado encerrada en casa una semana. Imagina que eso empieza a hacerme efecto en el cine.
–Está bien; si se lo prometiste debes ir, pero te estaré esperando.

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Yo era la madame de una casa de prostitución literaria; la madame de un grupo de escritores hambrientos que producían relatos eróticos para vendérselos a un «coleccionista». Fui la primera en escribir, y todos los días entregaba mi trabajo a una joven para que lo mecanografiara en limpio.

Guillaume Apollinaire principios del siglo XX

"El príncipe aproximó su miembro al coño entreabierto de Alexine que se estremeció ante esta proximidad:
–¡Me matas! –gritó.


Pero el miembro penetró hasta los testículos y volvió a salir para volver a entrar como un pistón. Culculine se metió en la cama y puso su gato negro encima de la boca de Alexine, mientras que Mony le lamía la puerta falsa. Alexine movía el culo como una endemoniada; puso un dedo en el agujero del culo de Mony, cuya erección aumentó bajo esta caricia. El puso sus manos debajo de las nalgas de Alexine que se crispaban con una fuerza increíble, apretando en el inflamado coño al enorme miembro que apenas podía menearse allí dentro".


Laura, la ninfómana, baila la rumba, con el sexo exfoliado y retorcido como la cola de una vaca.

___________TRÓPICO DE CAPRICORNIO (FRAGMENTO). HENRY MILLER___________

La danza del sábado por la noche, la danza de melones que se pudren en el cubo de la basura, de moco verde fresco y ungüentos viscosos para las partes tiernas. La danza de las máquinas tragaperras y los monstruos que las inventan. La danza de los revólveres y los cabrones que los usan. La danza de la cachiporra y los capullos que golpean sesos hasta convertirlos en un pulpo de pólipo. La danza del mundo del magneto, la bujía que no hace chispa, el suave zumbido del mecanismo perfecto, la carrera de velocidad en una plataforma giratoria, el dólar a la par y los bosques muertos y mutilados. El sábado por la noche de la danza vacía del alma, en la que cada bailarín que brinca es una unidad funcional en el baile de San Vito del sueño de la tiña.

Laura, la ninfómana, esgrimiendo su vagina, con los dulces labios de pétalo de rosa dentados con garras de rodamiento de bolas y culo como una articulación de rótula. Centímetro a centímetro, milímetro a milímetro empujan por la pista el cadáver copulador. Y después, ¿zas!. Como si desconectaran un conmutador, cesa la música de repente y con la interrupción los bailarines se separan, con los brazos y las piernas intactos, como hojas de té que bajan al fondo de la taza.


¡Basta de espiar por el ojo de la cerradura!. ¡Basta de masturbarse en la oscuridad!. ¡Basta de confesiones públicas!. ¡Qué salten las puertas de sus quicios!. Quiero un mundo en el que la vagina esté representado por un rudo y honesto tajo, un mundo que sienta por los huesos y los contornos, los crudos colores primarios; un mundo que sienta miedo y respeto por sus orígenes animales.
Estoy harto de ver vaginas coquetas, disfrazadas, deformadas, idealizadas. Vaginas con las puntas de los nervios al aire. No quiero ver a las muchachas vírgenes masturbándose. En el secreto de sus habitaciones, o comiéndose las uñas, o arrancándose el pelo o echadas durante todo un capítulo en una cama llena de migas de pan.
Quiero los palos funerarios de Madagascar, con un animal encima de otro y en la cúspide Adán y Eva con un rudo y honesto tajo entre las piernas. Quiero hermafroditas que sean verdaderos hermafroditas, y no falsarios que caminan con penes atrofiados y vaginas secas. Quiero una pureza clásica, donde la porquería sea porquería y los ángeles sean ángeles.
¿sabían que cuando atentaron contra pinochet, estaban dando en la television estatal "el imperio contrataca"? era la primera vez que transmitían por televisión la trilogía original. todos los pendejos esperábamos con ansiedad el momento del climax en bespin cuando las interrupciones noticiosas dilataron una y otra vez el ya célebre tagline: "yo soy tu padre".
me siento como marty mcfly en la segunda parte de volver al futuro. fue en los ochentas cuando la vi en unos cines muy distintos a la de los actuales malls. recuerdo que estaba prohibido entrar a la platea o la galería con mochilas o bolsos, una medida impuesta ante eventuales artefactos explosivos. en realidad, la paranoia estaba en todos lados, incluso cuando me concentraba en los arcades a la salida del colegio. hoy, veintiseis años después, recuerdo la peli de zemeckis observando en el campus la matinée campal con lacrimógenas, fuerza pública y encapuchados. al respecto, más que sentirme en los ochentas creo que seguimos en los ochenta. soy un convencido que ha sido la década más larga del siglo veinte. por si no conocen las esquinas de avenida josé pedro alessandri (más conocida como macul) con avenida grecia o con avenida josé carrera pinto, ha sido siempre (si entiendo por "siempre" a todo lo que pasa después de 1973) el escenario donde la violencia paramilitar y la policial se encuentran. algo así como ese corto de continuidad de mtv donde dos calvos se orinan mutuamente. bueno, la jornada gamberra de hoy ha tenido mayor cobertura medial porque quemaron un bus del transporte público. me pregunto que me diría doc brown al respecto. me arrincono en una esquina para postear con mi limon y salero de rigor para contener el efecto de las lacrimógenas. el recuerdo de doc brown me hace click con alberto pérez. debo postear algo sobre él, aprovechando que una de sus pinturas esta siendo exhibida en el museo de arte contemporáneo. bueno, y a propósito de todo lo que está pasando con las exigencias de urgentes reivindicaciones sociales. sin obviar, a los pelotas de siempre que se cuelgan de todo lo que ocurre con sus molotov. malditos 1.21 gigovatios.

CASTING SUCEDANEO DE GOGO DANCERS TAILANDESAS (A PROPOSITO DE JUAN RUIZ DE ALARCON)

lunes, 17 de octubre de 2011

NEUTRALER KUNST HISTORISCHER BEGRIFF

LA RETOMBÉE, HERMANO, LA RETOMBÉE

BARROCO (APRES SARDUY)

WENDIGO Y LA ISOMORFIA NO CONTINUA

A esta curiosidad alegre


Aquel carácter de animalidad y voluntad que se desprende de modo misterioso de un aparato geométrico y mecánico de madera y de hierro, tela y cuerdas; ese animal monstruoso creado por el hombre al que el viento y las olas añaden la belleza de su rumbo.

Levantar por cien veces, topográficamente, la ciudad desde sus pasajes y sus puertas, cementerios, burdeles, estaciones..., tal como antes se hizo desde sus iglesias y mercados. Las ocultas [...] figuras de la ciudad hechas de asesinatos, rebeliones, sangrientos nudos en la red de calles, y los nidos de amor, y los incendios...

Obra de los pasajes


El texto de El mundo va a acabar (incluido en Cohetes XXII), tramado con el ensueño apocalíptico, conlleva una crítica brutal, y una que está llena de amargura (ahí resuena también de cuando en cuando la idea en la que Nietzsche se presenta su «último hombre»), contra el mundo del Segundo Imperio. Crítica que se revela en cierto modo parcialmente cargada de rasgos proféticos. Así, del mundo que viene se nos dice: «Nada entre los sueños sanguinarios, antinaturales o sacrílegos elaborados por los utopistas podrá ser comparable a sus resultados positivos [...]. Para poder mantenerse y proyectar el fantasma de un orden, los gobernantes se han de ver forzados a recurrir a medios que harían estremecerse de terror a nuestra humanidad actual, pese a estar hoy tan endurecida [...] La justicia, si es que en esa época tan especialmente afortunada puede aún existir una justicia, llegará a prohibir los ciudadanos que no sepan labrarse una fortuna [...] Quizá esos tiempos están bastante próximos; quién sabe si es que no han venido ya y el torpor de nuestra actual naturaleza no es el único obstáculo que nos impide apreciar el medio en que ya respiramos».


“Silencio cerca de una piedra antigua”
Estoy aquí, sentada, con todas mis palabras
como con una cesta de fruta verde, intactas.
Los fragmentos
de mil dioses antiguos derribados
se buscan por mi sangre, se aprisionan, queriendo
recomponer su estatua.
De las bocas destruidas
quiere subir hasta mi boca un canto
un olor de resinas quemadas, algún gesto
de misteriosa roca trabajada.
Pero soy el olvido, la traición,
el caracol que no guardó del mar
ni el eco de la más pequeña ola.
Y no miro los templos sumergidos;
sólo miro los árboles que encima de las ruinas
mueven su vasta sombra, muerden con dientes ácidos
el viento cuando pasa.
Y los signos se cierran bajo mis ojos como
la flor bajo los dedos torpísimos de un ciego.
Pero yo sé: detrás
de mi cuerpo otro cuerpo se agazapa,
y alrededor de mí muchas respiraciones
cruzan furtivamente
como los animales nocturnos en la selva.
Yo sé, en algún lugar,
lo mismo
que en el desierto el cactus,
un constelado corazón de espinas,
está aguardando un hombre como el cactus la lluvia.
Pero yo no conozco más que ciertas palabras
en el idioma o lápida
bajo el que sepultaron vivo a mi antepasado.
(CASTELLANOS. El rescate del mundo, p. 108-1.090)

DFAHtÁAOD ata craic


Los pastiches tropicalistas de los pintores Nick Quijano y Ramón Alejandro nos
recuerdan que las entrañas del trópico son una máquina de combustión interna.
Distantes herederos de Turner, Quijano y Alejandro exploran la combustión, no ya como
un desplazamiento de la llama de los motores de la revolución industrial (ver la
intrigante interpretación de Michel Serres sobre Turner) sino como un dinamismo
desatado en la aparente “stasis” de la propia materia orgánica. Pero ese exceso de energía,
claro, es ambivalente. Crea y desgasta la vida: hasta la mejor de las frutas, si no se come
o se cocina a tiempo, se pasa. Digamos, recordando las discusiones de Walter Benjamin
sobre la alegoría barroca, que las frutas de Quijano y de Alejandro apuntan al devenir
del tiempo en la entraña misma de la naturaleza, y por el reverso, que estas pinturas del
exceso caribeño inscriben el devenir histórico como un paisaje natural al borde de la
descomposición. Las pinturas de Quijano y de Alejandro inspiran los fragmentos que
siguen de un tentativo esbozo para historia ecológica de la lengua.