jueves, 31 de enero de 2013

transfigurarse en lo animal, lo vegetal, incluso lo mineral

COMO UNA OLA,  LEVANTANDOTE Y AGACHANDOTE MIENTRAS TE DESPELLEJAS  UNA PARTE MUY SUPERFICIAL DE LA PIEL. ALABAMOS EL CUERPO  FORMANDO PEQUEÑAS ESCAMAS.  MILAGROSOS ESPACIOS VACIOS DE VIAJES Y AFANES MARTIROLOGICOS.
 ESTAMOS VIVOS Y ES INNEGOCIABLE, YA NO SON  CUERPOS EXTRAÑOS, VIAJEROS DE CUARTOS, HABITACIONES QUE NOS RESGUARDAN DEL FRIO. SIEMPRE EN EL RINCON EXPERIMENTANDO CON NUESTROS ORGANOS SIN REPRIMIR viajero del desierto y nómada de la estepa. En él dormimos, velamos, combatimos, vencemos y somos vencidos, buscamos nuestro sitio, conocemos nuestras dichas más inauditas y nuestras más fabulosas caídas, penetramos y somos penetrados, amamos. El 28 de Noviembre de 1947, Artaud declara la guerra a los órganos: Para acabar con el juicio de Dios.


CANSADOS, LA MINIMA CARICIA PUEDE SER TAN FUERTE COMO UN ORGASMO. 
EL EXITO ESTA PEGADO A CACHITOS EN TU PIEL, UN EXITO NERVIOSO QUE GOZAMOS AL MOSTRARLO A NUESTROS PADRES, HIJOS Y AMIGOS, LLENO DE ADRENALINA Y PAPELITOS EN LOS POROS DEL CUERPO.  

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