domingo, 6 de diciembre de 2009

La desapercibida y curiosa historia del colémbolo y el musgo (un romance simbiótico)
Que quede claro, por tanto, que hablar de “musgo” en general es una imprecisión semejante a la de decir “árbol”: cualquier paseo por el campo con una lupa permite darse cuenta de que las mullidas alfombras de musgos son pequeños bosques en miniatura, bullentes de vida. A pesar de esta variedad de formas y tamaños, el ciclo vital de todos ellos es básicamente el mismo, que paso a ilustrar con el siguiente esquema.

No hay comentarios:

Publicar un comentario