La desapercibida y curiosa historia del colémbolo y el musgo (un romance simbiótico)Que quede claro, por tanto, que hablar de musgo en general es una imprecisión semejante a la de decir árbol: cualquier paseo por el campo con una lupa permite darse cuenta de que las mullidas alfombras de musgos son pequeños bosques en miniatura, bullentes de vida. A pesar de esta variedad de formas y tamaños, el ciclo vital de todos ellos es básicamente el mismo, que paso a ilustrar con el siguiente esquema.
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